domingo, 27 de noviembre de 2016

Talento: Cuando la actitud vale más que la experiencia

Hace algunos años recuerdo que una persona vino a mi oficina a conversar sobre su carrera en la empresa para la que trabajaba. Era una persona muy joven, que había salido de la universidad hacía pocos años y que se había desempeñado en un área relacionada al back office del negocio. Recuerdo que me dijo que soñaba con pasar al área comercial, pero que tenía claro que eso nunca pasaría porque toda su experiencia había sido en áreas de back office. Qué equivocada estaba! Fue una muy buena conversación, en la que ella entendió que la actitud valía mucho más que la experiencia, y que si uno soñaba con algo debía ir tras ese sueño, esforzándose, porque sólo la constancia la llevaría al éxito. Dos años más tarde, ella estaba en el área comercial y era una ejecutiva exitosa! Y es que definitivamente y contrario a lo que muchos  piensan, la actitud hace la diferencia! La experiencia no es tan fundamental como la actitud acompañada de la rapidez de aprendizaje…lástima que todavía hay quienes no lo han descubierto!

Así tal cual es Burbujas de Altura, un espumante de Cafayate resultado de la perseverancia de la enóloga Pilar Höy; el primer espumante producido íntegramente en Cafayate, bajo el método champenoise. Comencemos por lo básico: Muchas veces solemos llamar “champagne” a cualquier espumante que llegue a nuestras manos; nada más incorrecto que esto. Es nombre de correcto es espumante; y sí y sólo si el espumante es de la zona de Champagne, de Francia, debe ser llamado Champagne.

Existen dos metodologías para hacer un buen espumante. La primera es la metodología CHAMPENOISE o TRADICIONAL; y la segunda es la metodología CHARMAT. La primera metodología consiste en que la segunda fermentación se produce estando en botella, logrando que el CO2 (dióxido de carbono) quede en la misma (de ahí la efervescencia del espumante). Esto es que una vez que se recolecta la uva, se retiran los hollejos y se prensa, el mosto obtenido se fermenta en barricas de madera. A esta mezcla, posteriormente, se le añade azúcar y levaduras, se le embotella y se le lleva a una nueva fermentación, la cual se produce por la adición de dicho azúcar y levaduras. Cabe señalar que esta metodología se puede producir tanto con uvas blancas como tintas. De hecho, para mejorar la calidad se pueden mezclar mostos de diversas variedades, logrando el famoso “cuvée”!!!

La segunda metodología, CHARMAT, es menos tradicional. En esta, la segunda fermentación se produce en tanques de acero inoxidable, y sólo después de la segunda fermentación se embotella. Al ser un proceso más simple, se logra la producción de champagne de manera masiva.
Cuál es mejor? Pues depende. No hay una respuesta única, todo depende del paladar! Yo me quedo con los espumantes hechos con la metodología champenoise. Un muy buen ejemplo es este espumante de Cafayate, Burbujas de Altura.

Burbujas de Altura es resultado del gran esfuerzo de la familia Höy. El padre de Pilar trabajó 20 años para la Bodega Esteco. Yo lo conocía ahí, en un tour a dicha bodega. Un hombre con mucho conocimiento. Y llegué a este espumante gracias a la cata de vinos que hicimos ahí (que por cierto fue una muy buena cata!). Pudimos conversar con su esposa, la señora y dueña de la familia Höy. Ella nos contó de esta aventura en la que se inició su hija, quien estudió en la universidad Juan Agustín Maza de Mendoza, y quien tiene este sueño desde el año 2015. YA logró producir unas 4,000 botellas en su primera producción y no espera que masificar este espumante, sino más bien personalizarlo para que el consumidor pueda tener su propia botella. Unida a ella, trabaja su hermano, quien es ingeniero agrónomo. Es la unión de esfuerzos y actitud lo que ha hecho posible este sueño y lo que ha permitido producir el primer espumante en Cafayate.

Ahora bien, y antes de terminar, como sé que se acercan fiestas de fin de año y muchos gustan de beber espumantes, un tip más para elegir un buen espumante: Es importante mirar el grado de azúcar. 

Los espumantes más dulces son para acompañar un postre; los más secos son para acompañar las comidas. Una vez más, el truco está en que ninguno opaque al otro. Los espumantes dulces se consumen a 5° C; lo más secos (extra brut) se beben a 8°C

En este caso yo lo disfruté de una deliciosa y muy fácil de preparar crema volteada. Aquí les dejo la receta:

Caramelo:
Colocar 2/3 tz de azúcar y ¼ tz de agua y el jugo de 1 limón en la olla, a fuego medio, hasta que se haga el caramelo. Pasarlo al envase en el que prepararás la crema volteada.

Crema Volteada:
Calentar 3 tazas de lecho fresca (no dejar que hierva). En un tazón aparte, batir a mano 4 huevos, 4 yemas, 2/3 taza de azúcar blanca, 1/8 cdta sal y 1 cda de vainilla. Una vez mezclados, agregar de a pocos la leche tibia, batiendo a mano. Finalmente, colar (así se evita cualquier grumo). Llevar al envase con el caramelo.

Hornear 40 a 50 minutos a 160°C


A disfrutar! Nada mejor que un espumante como Burbujas de Altura con este delicioso postre!!!



domingo, 28 de agosto de 2016

Vinos, una cuestión de perspectiva de talento

Hace mucho tiempo que me dedico a Recursos Humanos...bueno, para los que ya suelen leer mis posts, esto no es novedad. Y dentro de Recursos Humanos hay un área en la que me he especializado: Talento. Tuve la fortuna de trabajar con una persona que me enseñó muchísimo sobre talento, que lideraba el área de toda la región de Latino América en una de las transnacionales más grandes de consumo, y vaya que aprendí muchísimo de ella! Me llevé algunos aprendizajes que han marcado mi estilo cuando de talento se trata. Hoy les quiero compartir uno de ellos: "El mejor talento se vende solo, es cuestión de ponerlo en perspectiva"

Recuerdo hace varios años atrás que en una conversación de talento, el líder del área me
aseguró que todo su equipo era excepcional, todos eran realmente buenos!!! Y de todos esos talentos, había un par de personas que ya estaban listas para ser promovidas a una posición de mayor cargo, y que representaba un puente para liderar en un futuro cercano un equipo regional. Me acuerdo cómo se me escarapelaba el cuerpo cuando escuchaba decir esto, pues para mí si bien eran personas muy buenas, nunca iban a ser los próximos presidentes de la compañía! Demostrárselo era muy difícil, al final de cuentas yo era Recursos Humanos y no lideraba su área, por lo que muy probablemente a sus ojos no estaba en lo correcto. Así que apliqué este aprendizaje "el mejor talento se vende solo, es cuestión de ponerlo en perspectiva" Le concerté una reunión (alguien dijo "entrevista"?) con un súper talento que había conocido en el mercado, reclutando egresados de MBA. Le dije que era una buena oportunidad para actualizar conocimientos y tendencias de industria, que lo conociera porque seguramente nos llevaríamos aprendizajes interesantes para aplicarlo dentro de su área. El resultado? Seguro ya lo saben! Re definió su escala de talento!! Todo es cuestión de perspectiva!!! 

Así tal cual es Gato Negro! Tengo que hablar de este vino porque para donde vaya en Colombia (léase: Cali, Medellín y Santa Marta) lo encuentro!! Gato Negro en todas sus presentaciones!!! Tinto, Rosé, Blanco, en botella individual o de 750ml. Incluso en el cine!!! Tengo que confesar que me costó trabajo entender cómo es que Gato Negro estaba por todos lados!! Y hoy recostada en una hamaca frente a este maravilloso Mar Caribe Colombiano, en Palomino, un pueblo muy cercano de Santa Marta, lo vine a entender!

Gato Negro es un vino de la Bodega San Pedro, de Chile, que vende anualmente 38 millones de litros en 80 países, en los 5 continentes. Asombroso no? Créanme, muchos "talentos" (énfasis en las comillas) llegan a ser "Presidentes de compañía" solo por la falta de perspectiva de quienes los fueron ascendiendo en una organización. Sin embargo, quiero dejar claro que respeto a un vino como Gato Negro!!! Lograr tener esa dimensión es impresionante! De hecho, algunas de sus presentaciones se han llevado medallas de oro en concursos internacionales.

Tal cual ocurre con el talento, ocurre con el vino, es cuestión de perspectiva. A mi gusto Gato Negro es un vino al que le falta estructura e integración. Recuerdo cuando comencé a tomar vino, no estoy segura si Gato Negro fue de los primeros que tomc, y realmente no recuerdo qué pensé del primer vino que tomv, pero estoy segura que en ese entonces me debe haber parecido un buen vino...qué sabía yo de vinos en ese momento!!! Nada!!! Ya con el tiempo, y después de muchas rutas y catas de vino que he hecho, Gato Negro es un vino que quedó en mi lista alternativa si no tuviera otras opciones y realmente me quisiera tomar una copa de vino. Nuevamente, esto es lo mismo que el talento, cuestión de perspectiva! No podría nunca poner por delante un Carmenere de Gato Negro a un Purple Ángel Carmenere de la Bodega Chilena Viña Montes, siendo que este último es un vino excepcional, realmente talentoso!! 

Como vine a entender esto? Cuando veo los supermercados, las tiendas especializadas de vino en Cali y los restaurantes, Gato Negro se lleva los premios de penetración de mercado, y a un precio muy accesible. Mientras que conseguir un Purple Ángel puede ser tan complejo como encontrar una aguja en un pajar; por lo que resulta difícil para un consumidor poder acceder a otra realidad de vinos. De ahí que entendí por qué en una cena podrían llevar un Gato Negro al anfitrión para disfrutarlo con la comida (cosa que me parecía casi imposible de entender).

Nuevamente, "el mejor talento se vende solo, es cuestión de perspectiva!" Por lo que en este punto, no les propongo un maridaje, sino que les quiero proponer que hagan el siguiente ejercicio:

Compren un vino simple, elijan ustedes la cepa, región y el año, cualquiera estará bien para este ejercicio. Por otro lado, compren un buen vino pero de la misma cepa, región y año que eligieron el anterior. En este punto el precio puede servirles de referencia para seleccionar un vino simple y uno más elaborado (aunque no es una regla!!), ojo ambos vinos deben ser de la misma región,  de preferencia del mismo Valle o de Valles muy cercanos (lo pueden leer en la etiqueta). Sirvan ambos vinos inmediatamente después de abrirlos, recuerden servirlos según la temperatura recomendada en botella; y beban un sorbo, primero del vino simple y luego del vino complejo. Anoten sus sensaciones después de cada vino. Ahora esperen unos 30 minutos y vuelvan a beber un sorbo de cada uno, siempre comenzando por el vino simple.  Ustedes mismos entenderán la diferencia!!!

Disfruten de este ejercicio! Se los recomiendo! Ayuda mucho para entender sobre vinos. Y recuerden, todo es cuestión de perspectiva!!!








domingo, 10 de julio de 2016

ANTOLOGIA XXXVIII: EL PODER DE LA DIVERSIDAD

Hoy en día es muy común escuchar hablar de las distintas generaciones que conviven en una misma empresa...cada vez se escucha más a menudo hablar de diversidad refiriéndose a los Baby Boomers, la Generación X, la Generación Y (también conocidos como Millenials) y la reciente Generación Z que ya comienza a llegar...y a veces me pregunto si realmente todos aquellos que opinan tienen claro lo que eso significa...por qué me lo pregunto? Simple, porque al mismo tiempo cuando veo los procesos de reclutamiento, con asombro he visto en mis 12 años de experiencia que líderes incluso de Recursos Humanos con varios años encima de conocimiento y aprendizaje, se asombran y rechazan candidatos al equipo de Reclutamiento cuando estos candidatos tiene 50 años...y simplemente, no entiendo!

Comencemos por lo básico: absolutamente nada de lo que hace Recursos Humanos es para tener feliz a la gente solo por pura pasión!...repito, absolutamente nada!!...Cada iniciativa de recursos humanos debe estar amarrada a una estrategia que permita que el negocio crezca de acuerdo con sus metas establecidas y de manera sostenible en el tiempo. Por default eso puede representar gente feliz, pero créanme, si una iniciativa no tiene impacto directo en el negocio es mejor no seguirla.

Ocurre lo mismo cuando hablamos de diversidad...al menos cuando yo hablo de diversidad...No es para quedar bien en la foto, sino porque he encontrado mucho valor teniendo en mi equipo tanto gente de 20 años (generación Z), como gente de 30, 40 y hasta poco más de 60 años (Baby Boomer)...y cuando me he rodeado de cada uno de ellos he visto una arista diferente en una iniciativa, resultando algo mucho más pulido, mejorado y hasta estratégico. Es el valor de unir tantas generaciones diferentes en un solo equipo! La Generación Baby Boomer nos aporta no con su experiencia (como muchos creen de manera tan simplista), sino que nos aporta con la magia de descubrir cómo el ser humano es capaz de adaptarse tan rápidamente cuando algo le interesa (y sino como creen que pudieron pasar de las cartas escritas a mano, a la máquina de escribir, a los Correos electrónicos y ahora incluso al whatsapp). Los invito a conversar con un Baby Boomer en sus empresas, sus historias de cuando les llegó la primera computadora a sus manos son increíbles!!! Del otro extremo, la Generación Z no nos aporta únicamente con sus conocimientos tecnológicos (contrario nuevamente a lo que es una visión muy simple), sino que el valor que nos traen es la simplicidad; su poca experiencia hace que las iniciativas las vean sencillas de implementar y no nos atoremos en buscar la excelencia en cada cosa. Es ese balance el que ayuda a que nuestros equipos se conviertan en equipos de alto desempeño.

Asimismo es el ANTOLOGIA XXXVIII de la Bodega Rutini. Es un vino que busca el balance entre los distintos años de cosecha de sus variedades de uva; respetando las uvas de viñedos jóvenes de unos escasos 9 años y las uvas de viñedos un poco más antiguos de unos 18 años. El enólogo Mariano Di Paola ha sabido combinar una misma cepa de valles y antigüedad de cosechas diferentes, incluyéndolas en una sola botella para traer a nuestras copas un vino diferente, único y más aún, limitado.

Solo existen 18,900 botellas en todo el mundo de este vino ANTOLOGIA XXXVIII. Yo tomé la botella 1307! En esta botella se encuentra un 35% Malbec del Valle de Altamira, cuyo viñedo tiene 9 años, 35% Malbec del Valle de Tupungato, cuyo viñedo tiene 18 años, 10% de Petit Verdot y 10% Cabernet Sauvignon de Tupungato y con 18 años también; y otro 10% de Merlot del Valle de Altamira con viñedos de 8 años.

Un vino con un blend muy particular que consta de 4 cepas diferentes, 2 viñedos y 2 cosechas con antigüedad distinta...eso es saber incluir la diversidad!  Los vino ANTOLOGIA se caracterizan porque cada uno es completamente diferente del otro. En el año 1997 apareció el primer ANTOLOGIA, un vino premium, siempre de edición limitada, identificado siempre con un número Romano que no se vuelve a repetir año a año. Cada año es diferente porque lo que hace el enólogo es buscar lo mejor de sus cosechas, los varietales que más lo sorprenden para crear estos vinos de alta calidad, que siempre se distinguen por su estructura y aromas.

En este caso, ANTOLOGIA XXXVIII, el enólogo ha sabido encontrar una estructura inconfundible al combinar Cabernet (una cepa muy estructurada, que tiene mucho cuerpo), con Petit Verdot (también con estructura, fuerza y al mismo tiempo sutileza), con Merlot (una cepa más bien ligera), para mantener el balance que usualmente presentan los Malbec Argentinos. No se puede decir que por ser 70% Malbec, esta cepa hace tan balanceado este vino, de ninguna manera. Es la combinación de todas las cepas, junto con las viñas y la antigüedad de las cosechas lo que lo hace tan especial.

En este caso yo disfruté de este blend ANTOLOGIA XXXVIII con unas tapas hechas a base de queso brie y cebolla blanca caramelizada...nada del otro mundo. Una combinación sencilla para acompañar a un vino tan sofisticado...porque de eso se trata, que ninguno opaque al otro, tal como lo hacemos cuando formamos un equipo de alto desempeño!


A disfrutar y buscar este ANTOLOGÍA XXXVIII! Y recuerden que cada ANTOLOGIA es diferente, por lo que no siempre encontrarás un blend como este cuando abres una botella ANTOLOGIA!






lunes, 18 de abril de 2016

Bonarda: apariencias que engañan

Todavía me acuerdo hace algunos años cuando conocí a un líder de negocio que a simple vista y a primera conversación parecía una persona dura, una persona con carácter fuerte y bastante seria. En la primera conversación pensé "ok, uno al que va a haber que convencer de que Recursos Humanos es socio del negocio, no un área transaccional que sólo recluta gente, le paga la nómina, y la desvincula" Parecía que iba a ser un trabajo complejo, y de momentos hasta podía darme "flojera" pensar que iba a tener que convencerlo de lo valioso que es el equipo de Recursos Humanos cuando se pone de cara al negocio. En fin, hice lo que naturalmente tenía que hacer: mi trabajo tal y como lo sé hacer!, con pasión, con sentimiento por la gente, con disciplina y con mucha convicción de que lo que hacía le generaba valor al negocio, y que efectivamente soportaba los resultados. Poco tiempo más tarde, ese líder se convirtió en el mejor Business Partner que he tenido como Recursos Humanos!..digamos que pasó de ser una cara seria a ser un un líder genuino, soportando y liderando las iniciativas de gente, una cara amigable y dispuesta a dar lo mejor para ayudarme a maximizar mis iniciativas de Recursos Humanos. Estaba equivocada! Detrás de ese rostro serio en realidad había un socio estratégico para mi área!

Así tal cual es la Bonarda, una cepa que a simple vista tiene un color intenso, muy marcado, y que en aromas se magnifica, soltando muchos aromas a frutos rojos, algo de cuero e incluso notas de tabaco. A vista es un vino muy estructurado y complejo. Cuando das vueltas a tu copa puedes ver como el vino se desplaza en las paredes con mucha precisión. Cuando finalmente lo bebés, en boca es un vino elegante, distinguido, delicado; claramente los taninos son para la vista y más bien para el paladar se cuidan, procurando convertirse en un vino amigable para aquellos que lo beben. Bonarda es una buena cepa para ir comenzando a disfrutar vinos más estructurados como el Tannat y el Cabernet Sauvignon.

Por años se pensó que la Bonarda argentina era una cepa italiana, de la zona del Piamonte, pero sólo el tiempo y estudios de ampelografía (identificación y clasificación de las vides a partir de la forma y color de la hoja y de las bayas) demostraron que esta uva realmente está a la altura de la Bonarda producida en los Alpes, del lado francés en la Savoie, en donde la Bonarda tiene el nombre de Douce Noir (dulce negro, qué nombre tan preciso para una uva de color intenso, pero delicada al paladar!) Y con el tiempo se entendió que la confusión se originó producto de que la Bonarda fue traída a Argentina junto con otra carga de cepas Italianas.

En este caso yo disfruté de una Bonarda Argentina: Cadus Partida Limitada 2011. Qué vino tan bueno! Un placer en cada copa!  Es un vino de sabor extremo, con mucha estructura pero al mismo tiempo con mucha elegancia de sabor. Aunque a vista puede parece un vino astringente (que aporta sensación de sequedad y amargor al vino), no lo es; y es más bien delicado al paladar, suave, distinguiendo los sabores del vino en cada copa. Es lo que se llama un vino aterciopelado. Sencillamente, espectacular!

Conseguir una Bonarda varietal tan buena no es sencillo. Durante mucho tiempo la cepa Bonarda ha sido empleada para aportar estructura a los blend, principalmente a los cortes con Malbec. Sin embargo, se hace cada vez con mayor fuerza y ahora encontramos algunos varietales de Bonarda como este maravilloso vino que fue producido por la Bodega Nieto Senetiner en el año 2011, y que fue almacenado en barricas de roble francés de primer uso por 24 meses.

Para disfrutar esta delicia de vino preparé dos tapas sobre la base de jamón prosciutto...las recetas, como siempre, son muy sencillas!

Enrollado de prosciutto:
Caramelizar unas peras cortadas en gajos a la sartén con un poco de mantequilla y azúcar, una vez listas, agregarles un chorrito de licor (puede ser un licor de almendras por ejemplo). Retirar del fuego y envolver estos pedazos de pera en jamón prosciutto. Agregar encima queso azul trozado y servir.

Tapas de jamón prosciutto:
Tostar unas tajas de pan con aceite de oliva y queso brie. Retirar del horno y echar encima un poco de mermerlada de ají (lo ideal es emplear una mermelada picante, ya sea de ají o de rocoto). Enrollar jamón prosciutto y colocarlo encima de cada tapa. Para finalizar, coronar con cáscara de limón ácido rallada.

Ambas tapas son muy sencillas y acompañas siempre un buen Bonarda, se los recomiendo!





domingo, 24 de enero de 2016

El Torrontés: Cuando sub estimas una entrevista

Hace un tiempo atrás entrevisté a un candidato que había pasado ya entrevistas con varias personas, incluido el jefe de la posición, y yo lo recibía para la última entrevista. Vaya que me llevé una sorpresa con el candidato; cuando entró a mi oficina el muchacho se sentía dueño de la posición; hizo muy poco esfuerzo por sobresalir o tan solo por responder con propiedad las preguntas; parece ser que las preguntas le parecían “soft”, hablar de gente, de talento, de cultura era sin duda una “pérdida de tiempo”, al menos esa fue la impresión cuando se limitaba a responder “soy bueno en eso”, “no se necesita mucha experiencia para eso”, “es la parte más sencilla del trabajo”, entre otros comentarios. Yo escuchaba atentamente cada una de sus palabras, y le otorgué el suficiente tiempo para que él pudiera reponerse, reaccionar ante la entrevista y lucirse como cuando respondió a las preguntas relacionadas con su experiencia con los anteriores entrevistadores. Terminada la entrevista, sus últimas palabras fueron “ok, entonces supongo que “fulanito” me llamará para los siguientes pasos”… y yo sólo pensé “siguientes?” Nunca sub estimes el poder de un entrevistador, todos son importantes al tomar la decisión, incluso las preguntas de recursos humanos, por más “soft” que te puedan parecer, son probablemente las más difíciles de responder. Evidentemente, el candidato no pasó a la etapa final.

Así es el torrontés, un vino que engaña con sus olores y que a la nariz uno puede tranquilamente sub estimar su potencia pensando que es un buen vino para acompañar unos suaves quesos. Error! El torrontés es un vino potente en boca perfecto para maridar comidas picantes, mexicanas, asiáticas (sobre todo la tailandesa), pescados y mariscos!

El origen del torrontés causa mucha polémica, algunos dicen que es el resultado del cruce de dos cepas: Moscatel de Alejandría y Criolla Chica. Lo que se sabe a mayor consenso es que inicialmente el torrontés era un vino sub estimado, considerado como un vino rústico, de mesa, pues la combinación de aromas frutales y florales, pero con un sabor amargo final en boca no le daban el respeto que se merecía. Recién hacia mediados de los 80s se comenzó a mejorar la técnica, logrando tener bajos rendimientos en los viñedos con los que podían elaborar vinos de calidad excelente que terminaron por sorprender y enamorar a los amantes del vino en el mundo entero.

El torrontés es la cepa blanca argentina por excelencia y se cultiva principalmente en las provincias de Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja de Argentina; siendo todas zonas por encima de los 1200 msnm. Existen de hecho tres tipos de Torrontés: el mendocino, el sanjuanino y el riojano. Y aunque su origen es dudoso, los expertos coinciden en que el riojano es el legítimo y más elegante torrontés; y es por eso que el riojano es el más conocido y posee la mayor cantidad de hectáreas dedicadas a la producción de ceás de vino blanco en Argentina (25% del total de las hectáreas dedicadas a la producción de cepas blancas en Argentina corresponden al Torrontés). El torrontés de Salta se engrandece debido a las bondades del clima de esta zona para esta cepa. Un clima cálido, soleado y de altura hacen que esta cepa gane más aromas y sabores. Es por eso que Cafayate con sus más de 1700 msnm es ideal para producir Torrontés.

El torrontés de esta zona es muy aromático, con olores a rosas, jazmin, manzanilla, miel, durazno, piña, entre otras frutas cítricas. Usualmente es de color amarillo pálido verdoso y tiende a ser dorado cuando es un vino guardado en barricas y envejecido. Al beberlo resulta un vino de acidez baja o moderada, y más bien seco y con final algo amargo. El torrontés es una cepa que se emplea también para producir vinos de cosecha tardía y vinos espumantes (dedicaré un post a este tipo de espumante).

Cuando visitas Cafayate no hay quien te deje de recomendar que visites la Bodega Etchart y que no dejes de probar su Torrontés Gran Linaje, un vino intenso, complejo, con aromas frutales pero que al beberlo es muy fresco y tiene un final muy largo en el paladar; es decir que su sabor perdura en boca. Ganó 92 puntos de Robert Parker en el año 2010. Es un vino excepcional para disfrutar con comidas asiáticas, ensaladas frescas, mollejas, algunos embutidos como el prosciutto (sabiendo combinarlo con sabores dulces que balanceen su intensidad y no opaquen el vino), ciertos quesos como el feta y el crema, y ciertos aperitivos con toques ácidos y dulces al mismo tiempo.
Yo lo disfruté con dos tapas que hoy les dejo: nachos de pita con queso feta y damascos rellenos enrollados con prosciutto. Aquí les dejo las recetas, ambas son muy sencillas!

Nachos de pita con queso feta:
Corta el pan pita en cuartos y embadúrnalos con aceite de oliva mezclado con paprika y sal. Llevar a tostar al horno por unos minutos.
Por otro lado mezcla en un procesador queso feta (aprox. 250gr), yougurt griego (aprox. 1 tz), menta y jugo de 1 limón. Sazonar con sal y pimienta.
En un tazón aparte mezcla cebolla picada en cuadritos, pepino, aceitunas y tomates.
Para servir coloca las tostadas de pita, echa encima la sala de queso feta y encima la mezcla de cebolla. A disfrutar se ha dicho!

Damascos rellenos enrollados con prosciutto:
Sólo debes rellenar los damascos con queso crema, enrollarlos con prosciutto y llevarlos al horno por 10 minutos. Sencillo! Sólo queda disfrutar!







jueves, 31 de diciembre de 2015

Ruta del vino en Cafayate

Cuantas veces me pasa que cuando me piden que reclute a alguien, hacen mucho énfasis en los años de experiencia...Dios, siempre tengo que respirar cuando esto me pasa..."Necesito un candidato que tenga al menos 5 años de experiencia"...y yo pienso: ¿qué es  mejor: un candidato con cinco años de experiencia que haya trabajado antes en hacer análisis de bases de datos o un candidato con dos años de experiencia, pero que ha diseñado y ejecutado programas con impacto organizacional?...de lejos me quedo con el segundo...y es que no son los años los que nos dan la capacidad, sino como hemos capitalizado las oportunidades de aprendizaje que tenemos. Muchas veces me pasa que me dicen "ay pero eres muy joven para el puesto que tienes", y yo no entiendo el comentario...qué importa mi edad? Lo que importa es las experiencias que he tenido antes, los programas que he desarrollado, el impacto en gente que he tenido...si tengo 28 o 34 años es lo de menos, lo que importa es que tenga la capacidad para hacer lo que el negocio necesita de mí para darle soporte y continuidad al crecimiento.

Eso me pasó con esta ruta de vinos de Cafayate...Ya tengo varias rutas en mi haber y esta ha sido una de las más singulares. Y es que en Cafayate no encuentras la cantidad de bodegas que puedes conseguir en Mendoza, en Bourdeaux o en La Rioja, pero las bodegas que encuentras son contundentes, con vinos muy suntuosos y que en boca explotan con sabores intensos.

Cafayate es encuentra en el valle de Calchaqui, el cual se encuentra al Oeste, a unas 3 horas de la provincia de Salta. Tiene una extensión de aproximadamente 400 Km y una altitud de 1700 a 3000 msnm. Al ser un lugar de altura se producen aquí vinos conocidos como "vinos de altura". La pregunta ahora es ¿qué es un vino de altura?, pues bien, vamos por partes.

Lo primero que hay que entender es qué hace que sea diferente un viñedo en Mendoza de un viñedo en Cafayate? La respuesta como ya se imaginarán es "la altura". Entonces ahora la pregunta es ¿qué aporta la altura de diferencia a un viñedo? Pues la respuesta se encuentra básicamente en la palabra clima. En otro post ya les hablé de la importancia y el impacto del suelo en un vino. Ahora voy a explicarles de la importancia y el impacto del clima en un vino.

Al estar a +1700 msnm (algunos viñedos de Cafayate llegan a los 2300 msnm tranquilamente), los vinos de Cafayate son más intensos en sabor y mucho más aromáticos. En esta altura los viñedos están más cerca del sol, el cual hace que la fruta se estrese más. Específicamente lo que le ocurre a la uva es que al estar más cerca del sol, la piel se engruesa más (es como si nos quedáramos bajo el sol y nos quemamos). Este efecto hace que los vinos sean más intensos de sabor (hay que recordar que la piel es importante para los taninos del vino, y también para el sabor)

Otro punto importante es que al estar en altura, Cafayate tiene un clima particular. Es muy caliente en el día y muy frío en la noche. Este cambio tan grande de temperatura (que puede llegar a una diferencia de poco más de 20 C en el mismo día), hace que la planta de la uva tenga la posibilidad de descansar de noche para retomar su proceso a la mañana siguiente con más fuerzas. Más aún, hace que la planta tome más nutrientes al calor del día y el frío de la noche hace que la planta conserve mejor estos nutrientes, lo que a su vez hace que la uva sea más intensa de sabor.

El clima templado y seco es propio también de Cafayate. Tiene muy pocas precipitaciones durante el año (sólo llueve enero y febrero, y de hecho sólo llueve casi 200 ml al año), por lo que el clima no decide cuánta agua bebe la uva, sino el viticultor. Esto  es mejor ya que el viticultor controla la cantidad de agua para así lograr que la uva use su energía en pocos frutos, lo que hace que sea más concentrada (nuevamente, calidad y no cantidad!). Y por sí fuera esto poco, las cadenas de montañas que rodean el valle impiden el paso de los vientos húmedos del Este, confabulando con el clima seco!

Ahora, y aunque no es el objetivo de este post, sólo un par de comentarios sobre el suelo de Cafayate: es un suelo muy arenoso, pedregoso, y con mucha permeabilidad. Es un desierto de arcilla y minerales.

Si sumamos el tema del clima y el suelo (pueden revisar mi post sobre el suelo para entender mejor la descripción anterior) es claro entonces que Cafayate es único para hacer vinos de alta gama! Por eso aquí puedes disfrutar de vinos muy excepcionales! Distinguiéndose entre todas sus cepas el torrontés. Y sin dejar de hacer mención al tannat, Malbec y Cabernet Sauvignon.

En las próximas semanas les hablaré de la diferencia de un tannat de Uruguay va de Cafayate (mientras tanto pueden leer mi post sobre el tannat)...y compartiré un post dedicado a mi preferido el Cabernet Sauvignon y otro al inconfundible Malbec Argentino. Y como siempre, cada uno de esos post vendrá con su maridaje ideal!








jueves, 24 de diciembre de 2015

Sembrando raíces

Cuantas veces me pasa que me preguntan por qué una empresa es un buen lugar para trabajar...la respuesta no es sencilla...se requiere de muchos aspectos para lograrlo, y ninguno de ellos funciona independiente, sino que convergen al mismo punto: crear una cultura fuerte que sea sostenible en el tiempo para soportar el crecimiento del negocio.  Recuerdo hace varios años cuando comencé a ver temas de cultura organizacional...recibí un área con unos resultados de clima muy bajos, así que salir a hacer lo más básico de un profesional de recursos humanos: hablar con la gente....En estas conversaciones descubrí que lo más inherente a la compañía no estaba andando...sus raíces: su cultura!

Tener una cultura sólida no es sencillo, se requiere de dos grandes ejes para hacerla funcionar: (1) asegurar que lo básico funcione como un reloj (salarios justos con el mercado y pagados a tiempo, contratos bien claros, horas extras bien planificadas, entre otros); y (2) hacer que todos los factores humanos confluyan al mismo punto: una cultura sólida que aporte y soporte el crecimiento sostenible de un negocio. Esto significa que se requiere asegurar que los planes de liderazgo y los planes de desarrollo individual aseguren una cantera sólida de talentos; se requiere acelerar el aprendizaje de los high potential y tener planes de retención sólidos para asegurar la continuidad del negocio; se requiere fortalecer la propuesta de valor al empleado para que su compromiso con la compañía se centre en dar siempre la milla extra para superar las metas y objetivos trazados. Se requiere de muchos factores para lograr una cultura sólida que aporte al negocio. Y cuando logras esto, los resultados vienen solos. ¡Eso explica por qué dos compañías, aunque estén en el mismo rubro, tienen resultados muy distintos!...¡la cultura hace la diferencia!

Así es la tierra para un vino, hace toda la diferencia!, y es que la tierra es producto de muchos factores que aportan al vino un sabor sostenido y único, logrando dar el mejor resultado para un amante del vino. Por eso hoy quiero hablarles de la tierra.

La uva tiene un comportamiento muy diferente dependiendo del tipo de suelo en el que esté, pues del suelo es que la uva toma sus nutrientes para que la cepa pueda crecer y dar lo mejor de sí. Algunos factores que influyen en el suelo son:
  1. La profundidad y permeabilidad del suelo, lo cual permite a la planta encontrar nutrientes que de lo contrario, en la superficie le sería difícil encontrar.
  2. Suelos pedregosos, los cuales favorecen el crecimiento de la uva porque suelen tener un buen drenaje y permeabilidad.
  3. La composición mineral del suelo, lo cuales otorgan aromas y equilibrio al vino...de ahí que en tierras como Argentina, achile y Australia encontramos minerales...y vino!
  4. El color de la tierra, el cual mientras más claro sea hace que la tierra de caliente menos con los rayos solares, lo cual no necesariamente es favorable para el vino.
  5. La inclinación del terreno: los terrenos llanos retienen más el agua, por lo que un buen suelo para vino tiene algo de inclinación.
  6. Los bosques cercanos a la tierra, los cuales protegen a los viñedos de aires fuertes.
  7. Las montañas, las cuales favorecen la creación de microclimas necesarios para el desarrollo de la uva.
En resumen, hay un sin fin de factores que hacen que cada suelo sea diferente y por lo tanto impacten a los aromas y sabores de la uva. De hecho, se sabe que para sacar un mejor vino se requiere de un viñedo que no lo haya pasado nada bien...es decir, que tenga una tierra pedregosa, con cierto grado de inclinación, con buen drenaje, y que tenga componentes minerales como el magnesio, que aporta energía; el silicio, que aporta suavidad; la caliza, que aporta aroma y cuerpo, o la arcilla que aporta a los taninos de la planta y le da estructura. Y teniendo en cuenta el tipo de suelo, la vid reaccionará diferente dando lugar a un buen vino.

En esta ocasión yo bebí un vino de la Región de Luján de Cuyo, que se encuentra en Mendoza.

Luján de Cuyo es una provincia a unos 20 km de Mendoza, ciudad Argentina de vinos, con cerca de 120,000 habitantes. Es conocida como "Ciudad del Malbec", de hecho aquí se encuentra el 30% de los cultivos de Malbec de Argentina, y congrega alrededor del 40% de las grandes bodegas Argentinas con apertura turística, por lo que es un destino imperdible si te gustan los vinos!

Luján de Cuyo cuenta con cuatro circuitos que forman el "camino del vino". Cada uno de estos circuitos tiene un suelo diferente, que como hemos visto, es uno de los principales factores que influyen en un buen vino. Estos cuatro circuitos son:
  1. Circuito La Historia: aquí se encuentran las bodegas más antiguas que forman los inmigrantes de Mendoza, tales como Bodega Lagarde y Luiggi Bosca.
  2. Circuito El Sol: es la ruta ubicada más hacia el oeste y goza de las montañas espectaculares de Mendoza que tienen como fondo los viñedos tales como Nieto Senetiner y Vistalba. De más está decir que al ser un circuito de sol, la tierra se privilegia, pues el calor y los rayos harán que la planta tenga que sacar lo mejor de sí para vivir.
  3. Circuito Cordón del Plata: se llama así porque puedes ver el nevado Cordón del Plata, el cual tiene un nevado de más de 6000 m. Aquí se encuentran las famosas bodegas como Catena Zapata, Rucca Malen, Pulenta y Septima. En este caso, las montañas del circuito permiten que muchos microclimas converjan, lo cual resulta favorable para la planta.
  4. Circuito El Río: en este circuito, el cual debe su nombre al Río Mendoza, que riega la ruta del circuito, en donde se encuentra la bodega Achaval Ferrer. Este río totalmente formado por aguas de deshielo, nutre a los viñedos de este circuito.
Achaval Ferrer es una bodega justamente ubicada en el Circuito El Río de la provincia de Luján de Cuyo. El concepto de esta bodega nace en 1995 y es plasmado en 1998. Desde entonces la bodega ha venido creciendo e incorporando nuevas líneas, logrando reconocimientos como obtener 96 puntos en Wine Spectator, puntaje más alto histórico de los vinos sudamericanos hasta ese entonces, en el 2004. La bodega tiene tres pilares fundamentales que son los que hacen que este Petit Verdot 2012 tome lo mejor del suelo de este circuito:
  1. Antigüedad de las plantas, las cuales además no han tenido enfermedades en el pasado que obstruyan la riqueza de la tierra a la uva.
  2. Alta concentración de plantas por acre, a fin de que las plantas compitan entre si y tengan que arraigar más sus raíces al suelo (lo que le da más sabor a las cepas). Esto sumado al bajo rendimiento de cada planta a partir de mucha poda y otras técnicas naturales para que la fruta sea más intensa.
  3. Mínima intervención necesaria entre la planta y la copa para lograr que los sabores más genuinos sean destacados en cada botella.
Así es, una buena tierra hace toda la diferencia en un vino y maximiza el sabor y aromas de esta bebida para los amantes del vino como yo!

Bravo por este Achaval Ferrer, pues con una buena técnica y tres pilares fundamentales supieron maximizar el potencial de la tierra para traernos este exquisito Petit Verdot del 2012!

Y como siempre, aquí les dejo una nueva receta para disfrutar de un buen Pétit Verdot: empanadas de lomo.

Empanadas de lomo

En una sartén calentar aceite de oliva a temperatura media. Agregar cebolla cortada en pequeños cubos y ajo, y cocinar por 5 minutos aproximadamente hasta que la cebolla esté suave. Agregar el lomo cortado en pequeños trozos (225 gramos) y cocinar otros tres minutos más. Agregar pasas, aceitunas picadas y pasta de tomate (1/2 cucharada). Finalmente, agregar un poco de caldo de pollo (aproximadamente 1/4 taza) y dejar cocinar otros tres minutos hasta que el líquido se haya evaporado. Agregar sal y pimienta a gusto.

Dejar enfriar el relleno y finalmente rellenar y hornear las empanadas.