jueves, 24 de diciembre de 2015

Sembrando raíces

Cuantas veces me pasa que me preguntan por qué una empresa es un buen lugar para trabajar...la respuesta no es sencilla...se requiere de muchos aspectos para lograrlo, y ninguno de ellos funciona independiente, sino que convergen al mismo punto: crear una cultura fuerte que sea sostenible en el tiempo para soportar el crecimiento del negocio.  Recuerdo hace varios años cuando comencé a ver temas de cultura organizacional...recibí un área con unos resultados de clima muy bajos, así que salir a hacer lo más básico de un profesional de recursos humanos: hablar con la gente....En estas conversaciones descubrí que lo más inherente a la compañía no estaba andando...sus raíces: su cultura!

Tener una cultura sólida no es sencillo, se requiere de dos grandes ejes para hacerla funcionar: (1) asegurar que lo básico funcione como un reloj (salarios justos con el mercado y pagados a tiempo, contratos bien claros, horas extras bien planificadas, entre otros); y (2) hacer que todos los factores humanos confluyan al mismo punto: una cultura sólida que aporte y soporte el crecimiento sostenible de un negocio. Esto significa que se requiere asegurar que los planes de liderazgo y los planes de desarrollo individual aseguren una cantera sólida de talentos; se requiere acelerar el aprendizaje de los high potential y tener planes de retención sólidos para asegurar la continuidad del negocio; se requiere fortalecer la propuesta de valor al empleado para que su compromiso con la compañía se centre en dar siempre la milla extra para superar las metas y objetivos trazados. Se requiere de muchos factores para lograr una cultura sólida que aporte al negocio. Y cuando logras esto, los resultados vienen solos. ¡Eso explica por qué dos compañías, aunque estén en el mismo rubro, tienen resultados muy distintos!...¡la cultura hace la diferencia!

Así es la tierra para un vino, hace toda la diferencia!, y es que la tierra es producto de muchos factores que aportan al vino un sabor sostenido y único, logrando dar el mejor resultado para un amante del vino. Por eso hoy quiero hablarles de la tierra.

La uva tiene un comportamiento muy diferente dependiendo del tipo de suelo en el que esté, pues del suelo es que la uva toma sus nutrientes para que la cepa pueda crecer y dar lo mejor de sí. Algunos factores que influyen en el suelo son:
  1. La profundidad y permeabilidad del suelo, lo cual permite a la planta encontrar nutrientes que de lo contrario, en la superficie le sería difícil encontrar.
  2. Suelos pedregosos, los cuales favorecen el crecimiento de la uva porque suelen tener un buen drenaje y permeabilidad.
  3. La composición mineral del suelo, lo cuales otorgan aromas y equilibrio al vino...de ahí que en tierras como Argentina, achile y Australia encontramos minerales...y vino!
  4. El color de la tierra, el cual mientras más claro sea hace que la tierra de caliente menos con los rayos solares, lo cual no necesariamente es favorable para el vino.
  5. La inclinación del terreno: los terrenos llanos retienen más el agua, por lo que un buen suelo para vino tiene algo de inclinación.
  6. Los bosques cercanos a la tierra, los cuales protegen a los viñedos de aires fuertes.
  7. Las montañas, las cuales favorecen la creación de microclimas necesarios para el desarrollo de la uva.
En resumen, hay un sin fin de factores que hacen que cada suelo sea diferente y por lo tanto impacten a los aromas y sabores de la uva. De hecho, se sabe que para sacar un mejor vino se requiere de un viñedo que no lo haya pasado nada bien...es decir, que tenga una tierra pedregosa, con cierto grado de inclinación, con buen drenaje, y que tenga componentes minerales como el magnesio, que aporta energía; el silicio, que aporta suavidad; la caliza, que aporta aroma y cuerpo, o la arcilla que aporta a los taninos de la planta y le da estructura. Y teniendo en cuenta el tipo de suelo, la vid reaccionará diferente dando lugar a un buen vino.

En esta ocasión yo bebí un vino de la Región de Luján de Cuyo, que se encuentra en Mendoza.

Luján de Cuyo es una provincia a unos 20 km de Mendoza, ciudad Argentina de vinos, con cerca de 120,000 habitantes. Es conocida como "Ciudad del Malbec", de hecho aquí se encuentra el 30% de los cultivos de Malbec de Argentina, y congrega alrededor del 40% de las grandes bodegas Argentinas con apertura turística, por lo que es un destino imperdible si te gustan los vinos!

Luján de Cuyo cuenta con cuatro circuitos que forman el "camino del vino". Cada uno de estos circuitos tiene un suelo diferente, que como hemos visto, es uno de los principales factores que influyen en un buen vino. Estos cuatro circuitos son:
  1. Circuito La Historia: aquí se encuentran las bodegas más antiguas que forman los inmigrantes de Mendoza, tales como Bodega Lagarde y Luiggi Bosca.
  2. Circuito El Sol: es la ruta ubicada más hacia el oeste y goza de las montañas espectaculares de Mendoza que tienen como fondo los viñedos tales como Nieto Senetiner y Vistalba. De más está decir que al ser un circuito de sol, la tierra se privilegia, pues el calor y los rayos harán que la planta tenga que sacar lo mejor de sí para vivir.
  3. Circuito Cordón del Plata: se llama así porque puedes ver el nevado Cordón del Plata, el cual tiene un nevado de más de 6000 m. Aquí se encuentran las famosas bodegas como Catena Zapata, Rucca Malen, Pulenta y Septima. En este caso, las montañas del circuito permiten que muchos microclimas converjan, lo cual resulta favorable para la planta.
  4. Circuito El Río: en este circuito, el cual debe su nombre al Río Mendoza, que riega la ruta del circuito, en donde se encuentra la bodega Achaval Ferrer. Este río totalmente formado por aguas de deshielo, nutre a los viñedos de este circuito.
Achaval Ferrer es una bodega justamente ubicada en el Circuito El Río de la provincia de Luján de Cuyo. El concepto de esta bodega nace en 1995 y es plasmado en 1998. Desde entonces la bodega ha venido creciendo e incorporando nuevas líneas, logrando reconocimientos como obtener 96 puntos en Wine Spectator, puntaje más alto histórico de los vinos sudamericanos hasta ese entonces, en el 2004. La bodega tiene tres pilares fundamentales que son los que hacen que este Petit Verdot 2012 tome lo mejor del suelo de este circuito:
  1. Antigüedad de las plantas, las cuales además no han tenido enfermedades en el pasado que obstruyan la riqueza de la tierra a la uva.
  2. Alta concentración de plantas por acre, a fin de que las plantas compitan entre si y tengan que arraigar más sus raíces al suelo (lo que le da más sabor a las cepas). Esto sumado al bajo rendimiento de cada planta a partir de mucha poda y otras técnicas naturales para que la fruta sea más intensa.
  3. Mínima intervención necesaria entre la planta y la copa para lograr que los sabores más genuinos sean destacados en cada botella.
Así es, una buena tierra hace toda la diferencia en un vino y maximiza el sabor y aromas de esta bebida para los amantes del vino como yo!

Bravo por este Achaval Ferrer, pues con una buena técnica y tres pilares fundamentales supieron maximizar el potencial de la tierra para traernos este exquisito Petit Verdot del 2012!

Y como siempre, aquí les dejo una nueva receta para disfrutar de un buen Pétit Verdot: empanadas de lomo.

Empanadas de lomo

En una sartén calentar aceite de oliva a temperatura media. Agregar cebolla cortada en pequeños cubos y ajo, y cocinar por 5 minutos aproximadamente hasta que la cebolla esté suave. Agregar el lomo cortado en pequeños trozos (225 gramos) y cocinar otros tres minutos más. Agregar pasas, aceitunas picadas y pasta de tomate (1/2 cucharada). Finalmente, agregar un poco de caldo de pollo (aproximadamente 1/4 taza) y dejar cocinar otros tres minutos hasta que el líquido se haya evaporado. Agregar sal y pimienta a gusto.

Dejar enfriar el relleno y finalmente rellenar y hornear las empanadas.




viernes, 23 de octubre de 2015

Profesiones que sorprenden: Domaine du Capitole

Todavía me acuerdo cuando estudié el primer y único curso de Recursos Humanos en la universidad. Esas clases sí que eran divertidas! Y no precisamente porque el curso lo fuera, sino porque mis amigos hacían que la clase lo fuera! Cuántos chistes contábamos! Cuántos comentarios hacíamos que simplemente provocaban un “a ver allá atrás, ese grupo de alumnos” de parte del profesor. Todavía recuerdo que lo único que pensaba en ese curso es “por Dios, qué aburrido…nunca voy a trabajar en Recursos Humanos”…Pero así es la vida, nos enseña a nunca decir “nunca” Pocos años más tarde, me ofrecieron pasar al área de Recursos Humanos en la empresa donde hice mis “pininos”, y pensé “por qué no?...voy, trabajo un año, conozco y luego me devuelvo para marketing”…10 años más tarde, aquí estoy, cada día más enamorada de lo que hago, cada día más convencida de que recursos humanos es un área fundamental del negocio que hace posible que los talentos saquen lo mejor de sí, cada día más convencida de que desde recursos humanos generamos valor al negocio.

Esta fue mi experiencia con Domaine du Capitole Pinot Noir 2011 de la región Languedoc – Rousillon, en Francia. Un vino que cayó en mis manos gracias a una buena amiga y que me sorprendió tanto como lo hizo Recursos Humanos en mi vida!

La región Languedoc-Roussillon se ubica al sur de Francia, desde la costa mediterránea hasta Provenza (Provence en Francés). Es una de las regiones más antiguas de Francia productoras de vino (data de 6000 años A.C). Se dice que en el siglo XIV los vinos de esta región eran recomendados por los médicos para tratar varias dolencias; y que posteriormente, durante la 1° y 2° Guerra Mundial, esta región era fuente para la ración diaria de la armada francesa. En esta región, algunas de las uvas más importantes son la Cabernet Sauvignong, Merlot, Garnacha, Syrah, Pinot Noir, entre otras. Languedoc – Rousillon es una de las regiones más grandes productoras de vino en el mundo.  

Inicialmente esta región producía vinos de mesa, pero con el tiempo, sus métodos de producción se han ido perfeccionando y la calidad de los vinos ha ido mejorando constantemente. Cada parte de esta región produce un tipo de vino diferente. La zona de Languedoc produce vinos más afrutados y con mucho cuerpo; mientras que los vinos de Rousillon producen vinos más maduros, incluyendo vinos de cosecha tardía.

Domaine du Capitole Pinot Noir 2011, un vino de la familia Tecon, quienes a los largo de 5 generaciones han ido especializándose y creciendo,  fue un vino que me sorprendió porque pese a su simpleza y sutileza, es un vino que se engrandece en boca!...aquí les dejo una foto de este vino y unas trufas de chocolate que preparé!...si se animan a prepararlas, les dejo aquí la receta:

Trufas de chocolate bitter

Crema de leche - 3 cdas
Glucosa - 1 cda
Cobertura de chocolate bitter - 270 gr
Mantequilla - 2 cdas
Whisky / Pisco / Ron (licor deseado) - 5 cdas
Esencia del licor empleado – unas gotas

Colocar a fuego medio la crema de leche, la mantequilla y la glucosa. Dejar cocinar y revolver constantemente hasta que hierva, retirar y agregar el licor seleccionado y la esencia de licor. Mezclar bien y finalmente agregar el chocolate cobertura derretido previamente a baño maría.

Dejar enfriar de un día para otro en la refrigeradora.

Armar bolitas y cubrir con chocolate bitter.



Nota: Gracias a Christian Inga por la foto!, sin duda la foto quedó buenísima!!

domingo, 18 de octubre de 2015

Riesling: Cuando el talento salta a la vista...

Pocas veces me ocurre tener ante mis ojos un candidato que con tan sólo estrechar la mano sabes que es especial. Y cuando comienzas a entrevistar y vas indagando cada vez más y más, el candidato empieza a crecer y crecer, posicionándose en el top of mind de entre todos los candidatos entrevistados. Hace un par de semanas me ocurrió esto con una candidata muy joven. Una chica con aproximadamente un año de egresada de la universidad, y sin embargo, con un talento y un potencial impresionante. Una chica con la que conversabas y dominaba la entrevista de principio a fin. Y mientras la entrevistaba yo sólo pensaba “tan jovencita pero tan madura”.  Apenas la candidata salió de mi oficina, llamé inmediatamente al área de reclutamiento y le dije “estos son los candidatos que necesito siempre”…pero vaya que es difícil encontrarlos! (y lo sé porque recuerdo mis pininos en el área reclutamiento). Qué delicia de entrevista!!! Una entrevista de la que uno aprende pese a que el candidato tiene 10 años menos de experiencia que uno! Bravo!


Así es precisamente el RIESLING, un vino que aun cuando lo tomas joven es extremamente maduro, y que basta con descorcharlo para poder sentir todo su potencial y majestuosidad. Un blanco que se distingue y abre paso entre los blancos. Un blanco que te domina con tan sólo servirlo en copa.El Riesling es una variedad de uva (blanca) típica de Alemania, de la región del Rhin. Se dice que esta cepa tiene documentado sus orígenes en 1435 en un pequeño castillo de los condes de Katzenelnbogen (evidentemente, en Alemania). Sin embargo, se dice que esta cepa viene de la época de los romanos, del siglo IX, luego de que el imperio de Carlomagno fuera dividido y Luis II hiciera plantar esta variedad de uva a lo largo del Rin. Riesling significa “corrimiento” en alemán. Se habla de corrimiento cuando la flor cae al suelo debido a condiciones climáticas desfavorables (como por ejemplo que llueva durante el florecimiento) impidiendo la producción de la uva. Otros dicen que Riesling significa “agrietado” debido a que esta cepa tiene una corteza que parece agrietada.

Lo cierto es que el Riesling es una cepa que si bien es originaria de Alemania, ha emigrado a otros países, quienes han sabido cultivarla sacando lo mejor de ella y aprovechando el mejor clima del que cada cual goza, tales como Australia, Francia, Chile y Argentina, entre otros.


En esta ocasión yo disfruté de un Riesling Argentino.  El Riesling Argentino suele ser una uva pequeña y amarillenta, de producción limitada, que da origen a unos vinos tan extraordinarios que no requieren pasar por barricas. Tiene unos aromas muy intensos a manzana verde, a cítricos, a durazno y a las tierras en las que es cultivada. Es un vino con una acidez notoria, que puede parecer graso al servirse, con muy buen cuerpo (debido a que resiste bajas temperaturas). Se dice que esta uva es tan autosuficiente que incluso puede evolucionar en botella sin necesidad de barricas durante unos 8, 10 y hasta 15 años. Es importante notar esta cualidad, pues regularme un vino blanco que no haya pasado por barricas debe ser disfrutado lo más joven posible (en cambio, si ha pasado por barricas puede aguantar unos años de guarda). El Riesling es un vino con mucha estructura, capaz de ser empleado para producir vinos secos, dulces, o incluso vinos de hielo (en un post más adelante hablaré de los vinos de hielo, pero por lo pronto sólo basta saber que se llaman así porque las cepas son sometidas a temperaturas muy bajas, llegando a congelarse).


Luigi Bosca, Riesling Las Compuertas 2014, es el vino que yo disfruté, un vino hecho en la región de Luján de Cuyo, una ciudad en la provincia de Mendoza. En Luján de Cuyo las temperaturas entre el día y la noche son extremas, siendo las noches de invierno muy frías (un clima necesario para sacar lo mejor de esta uva). Este Riesling de Luigi Bosca fue elaborado en viñedos de 60 años. Tiene aromas muy cítricos y frutales (en particular yo sentí lima y limón), la presencia de los aromas de las tierras en las que fue cultivado es realmente muy sutil (difícilmente se logran sentir). Es un vino muy persistente, con cuerpo y volumen, con una textura un poco cremosa, pero al mismo tiempo con una acidez muy refrescante. Existen sólo 6517 botellas de esta  producción y tiene hasta 6 años de potencial de guarda. Vaya que lo disfruté!...y esta es la receta con la que lo disfruté:


CHAMPIGNONES AL ROMERO:
Para no opacar a este increíble vino, preparé algo muy sencillo y al mismo tiempo muy sano! …y es que para un vino tan joven pero al mismo tiempo tan maduro debía buscar una receta que fuera una simpleza de preparar pero al mismo tiempo una delicia para disfrutar!


Para prepararlos debes colocar los champiñones enteros a la parrilla. Cuando ya estén casi listos, en la misma parrilla agregar sal de maras, romero y un chorrito de aceite de oliva. Si no tienen parrilla, pueden colocar los champignones a la plancha también. Es importante que los pongan solos y una vez casi listos recién podrán incorporar los ingredientes.


Anímense a buscar este vino y a disfrutarlo! Procuren beberlo entre unos 8°C - 10°C para potencializar su sabor!






Los placeres de la vida

Para mí, comer y beber bien es sin duda uno de los más grandes placeres de la vida!, así que quise dedicar este post a un par de lugares en los que he disfrutado mucho!...para no aburrirlos, he seleccionado por esta vez sólo dos lugares, uno en Perú y otro en Argentina (país en donde yo particularmente como delicioso)

GARITO BISTRO EN PERU


Encontrar lugares donde disfrutar un buen vino es difícil…encontrar lugares donde disfrutar un buen vino de las manos de una persona que realmente conoce y es apasionada del tema es aún más difícil…encontrar un lugar donde disfrutes un buen vino, de un experto y que además disfrutes de unas deliciosas tapas que respeten el origen de sus sabores e ingredientes es todavía más difícil!!! Sin embargo, lo encontré!

Muchos me conocen y saben que mi estándar de calidad y servicio es alto, por lo que cuando descubro un buen lugar, me mantengo firme y me gusta hacerle la fama que se merece! Ese es el caso de GARITO BISTRO, un nuevo local en el bohemio distrito de Barranco que sin duda me sorprendió.

No es un local lujoso; sin embargo, es un lugar sumamente encantador, que guarda la esencia de Barranco! Y que al mismo tiempo tiene una mística que trae a la mente recuerdos de bares españoles que disfruté mucho en Barcelona y San Sebastián.

GARITO BISTRO es una nueva propuesta que nos trae Don Guillermo, un peruano que vivió muchos años en España y que ha sabido traer lo mejor del mundo de los vinos españoles a Perú. Aquí van a poder disfrutar de vinos que no encontrarán en ningún otro lado de Lima. En esta ocasión yo pedí un Baltos, un Mencía del 2011, un vino español de cuerpo y estructura que me dejó sorprendida…para acompañarlo Don Guillermo nos ofreció un asado en su punto exacto de cocción, preparado con la simpleza, sutileza pero al mismo tiempo sofisticación que un verdadero asado requiere, una mezcla de cebollas, vino tinto y otras especies que por respeto al autor hoy  no voy a ahondar!

Les súper recomiendo este lugar, sin duda digno de conocer por todos aquellos que como yo disfrutan de una buena copa de vino!!!

MARCELO EN ARGENTINA
Este año fue un año que me tocó viajar mucho...cuando uno viaja aprende a hacer cada vez más óptimo su tiempo, con cosas tan sencillas como por ejemplo viajar en ballerinas (para no tener que atar ni desatar zapatos en aduanas), no usar correa, planchar sacos mientras te bañas (siempre que lo hagas con agua muy caliente), entre otros...pero algo en lo que nunca  ahorro es en terminar el día con una cena que disfrute.

Entre tantos viajes, afortunadamente, este año me tocó viajar a Buenos Aires. Y entre tantos almuerzos y cenas, tengo que reconocer que uno de los que más disfruté fue MARCELO en Puerto Madero. Qué delicia de lugar! La vista al río Puerto Madero sin duda lo engrandece. Los platos son una delicia! Disfruté de unos “Champignones a la parmesana” espectaculares! Para acompañar esos champignones disfruté de un buen vino Argentino “Altos del Plata”, un Malbec del 2013 que me sorprendió gratamente!

Así que aquí les dejo estas dos recomendaciones!...si tienen la suerte de vivir o visitar tanto Lima como Buenos Aires, no dejen de buscar estos lugares!






 


 

 

viernes, 18 de septiembre de 2015

Pétit Verdot: Recuperando la historia

Trabajo en una empresa que este mes celebra los 50 años de haber estado sirviendo a los peruanos…y aunque  aquí son sólo 50 años, la realidad es que llevamos casi 130 años de existencia en el mundo! Como se imaginarán, es una oportunidad para celebrar!, 50 años no pasan en vano. Así que hemos estado preparando todo lo que necesitamos para celebrarlo! Y cuando tienes fechas tan especiales como esta, empiezas a recolectar historia, y sacas del baúl recuerdos y antigüedades como la medalla de los 100 años de compañía, los primeros empaques de producto, fotos de la inauguración de la planta, el lapicero con el que se firmaron los primeros contratos, la camiseta que diseñaron para apoyar a la selección peruana en el último mundial en el que participamos (en los años 80!), entre otras antigüedades que a simple vista no valen nada, pero que en realidad tienen una historia grande cuando escuchas lo que hay detrás.

Así es el Pétit Verdot, un vino que ha sido recuperado de la antigüedad en los últimos años. No están del todo claros sus orígenes; sin embargo, se sabe que el Pétit Verdot se plantó inicialmente en la región de Burdeos (Francia) y que debido a que es una cepa que madura tarde (por eso se llama Petit Verdot – pequeño verde) no podía ser empleada para preparar vino, por lo que fue dejada de lado y reemplazada a mediados del siglo XX por los vitivinicultores. Recién hace pocos años el Pétit Verdot volvió a Francia (Burdeos) y se ha apoderado de otras tierras cálidas como Australia, España, Italia, Estados Unidos, Argentina, y Chile, entre otras regiones vitivinícolas.

En principio, en Francia, el Pétit Verdot ha sido y es empleado para cortes, de manera que aporte y equilibre con su cuerpo y estructura a otras cepas como la Merlot o incluso el Cabernet Sauvignon. Regularmente, se incluye máximo un 10% de esta cepa en los vinos cortes. No obstante, en países como Argentina y Chile el Pétit Verdot se ha impuesto con su estructura y es ahora un varietal que compite a los niveles del Cabernet Sauvignon y el Tannat.

Esta cepa es de piel gruesa y concentrada, de un azúl intenso casi negro y un racimo abundante, con altos niveles de tanino y acidez. Al servirlo, presenta un color rubí muy concentrado, con aromas a frutos rojos como la mora, y al paladar su tanicidad se hace más relevante, pues resulta sutil.
En esta ocasión, yo disfruté de un Pétit Verdot de Chile; en donde existen alrededor de 270 hectáreas plantadas, principalmente en las regiones de O´Higgins y Maule. Al ser regiones más cálidas, esta cepa gana en estructura, en taninos y en acidez; convirtiéndose en una cepa con mucho potencial de guarda y que puede ser empleada para un varietal.

El Pétit Verdot de Chile por el que aposté es de la región del Maipo: Chaski 2010 de la Viña Pérez Cruz. Este vino libera no sólo aromas complejos a frutos rojos sino además aromas de hierbas y especies que en su paso se impregnan en el paladar. Las uvas de Chaski son seleccionadas con mucho cuidado y  como resultados se obtiene un vino estructurado, fresco y equilibrado, con taninos suaves y de un final largo y persistente, como bien lo indica la Viña Pérez Cruz.

Germán Lyon es enólogo de la viña y ha trabajado con esta cepa desde el 2005; sin embargo, indica que recién en el 2008 tuvo éxito con ella, lo que dio origen a Chaski. Según Lyon, al ser una “variedad de uva de gran estructura, de taninos firmes y de acidez alta, hay que tener cuidado si no se quiere obtener un tinto que dejará knock out la lengua”. Es por eso que Chaski incluye, en menores porcentajes, otras cepas como el Carmenere y el Malbec, las cuales le aportan muchos aromas y textura.

Para acompañar este increíble vino, preparé unas tapas de confitura de tomate con queso manchego. Prepararlas es muy simple!

Confitura de tomate con queso manchego:
Para preparar la confitura de tomate sólo debes pelarlos (te recomiendo hacerles un pequeño corte en forma de cruz por la parte baja del tomate y pasarlos por agua hirviendo un par de minutos), córtalos en pedazos (no es necesario retirarle las semillas) y ponlos a la olla con azúcar y laurel o romero (calcula 300 gr de azúcar para 1 kg de tomate). Déjalo cocinar por unos 20 minutos o hasta obtener una mermelada. Luego pásalo por el “prensa papa” (o en todo caso un colador) y déjalo enfriar.

Prepara las tapas colocando sobre una tostada una loncha de queso manchego, un chorrito de aceite de oliva y coloca encima la confitura de tomate que has preparado. Puedes decorarla con romero.

A disfrutar se ha dicho!!!...La confitura de tomate es precisa para la sutileza del tanino y acidez alcanzada por este Chaski 2010!



domingo, 23 de agosto de 2015

Blend: Es la combinación de talentos por las que uno apuesta!

Trabajar en Recursos Humanos significa apostar…apostar por todos aquellos que algunas veces los demás no apuestan, pero que tu experiencia y “olfato” te dicen que es la persona correcta. A veces es hasta difícil explicar por qué apuesta uno por alguien…y es que es la combinación de talentos por las que uno apuesta!...es la combinación de su experiencia, su capacidad mental, su capacidad emocional, su rapidez de aprendizaje, su conocimiento….es muchas cosas y no sólo una en particular...y es tan difícil de explicar!…es algo que el tiempo nos enseña a desarrollar a todos los de recursos humanos que creemos en el talento. Eso me pasó hace poco…cómo le explicaba al resto que esa era la persona correcta!!!!...cómo si todavía no lo había demostrado!!!!....y vamos que estoy segura que es la persona!!!!
Tal cual es un blend!...qué difícil es apostar por un blend!...cómo explicarle a los demás que es la combinación lo que lo hace perfecto!, cómo explicar que esa combinación hace único al vino, y que es justamente esa combinación lo que hace que cada cepa libere su potencial…cada blend es una combinación diferente, tanto en tipos de cepas como en proporciones; y no sólo eso, sino que cada cepa fue cosechada en un momento diferente que depende única y exclusivamente del enólogo.  Sólo el enólogo ha decidido cuándo es el mejor momento de liberar el potencial de esa cosecha con la que más adelante disfrutaremos de un buen vino, y en este caso, de un buen blend.
Hace poco les conté que un blend  (también conocido como “corte") es la mezcla de dos o más cepas que las bodegas hacen con el objetivo de crear un vino único y exclusivo que sea capaz de expresar la plenitud de sabores, olores y colores que cada cepa tiene. Cada cepa que forma un blend pasa el proceso de fermentación y crianza por separado, después, como dice Fabian Gardino, enólogo de la bodega “Navarro Correas”, “se hace el corte / blend y, luego, permanece al menos dos o tres meses más en barricas para el ensamblaje final”. Regularmente un blend está hecho de uvas que pertenecen a la cosecha de un mismo año, aunque algunas veces los enólogos mezclan vinos más jóvenes y viejos (es decir, de distintas añadas) para potenciarlos entre sí.
Sólo el enólogo sabe qué mezcla busca y qué equilibrio entre aromas, colores y sabores quiere lograr!

Esta vez opté por un Mariflor 2011, un blend compuesto de la famosa cepa Francesa Cabertnet Franc, acompañada de la cepa Argentina Malbec…qué mezcla tan exquisita!, Argentina y Francia unidas para dar origen a este frutado vino....60% de Cabernet Franc y 40% de Malbec se unen para formar un vino diferente. Es un vino que se hace sentír  y deja a paso firme su aroma a frutos maduros sin ocultar su ligereza.  El Cabernet Franc, junto con el Sauvignon Blanc, es padre del Cabernet Sauvignon. Es un vino menos ácido, con menos cuerpo y menos color, pero con más aromas que su “hijo” El Malbec, por el contrario, es un vino de color intenso, lo que le da el equilibrio perfecto a este blend. Nuevamente, cada cepa liberta su potencial en la combinación de sus fortalezas. Es por eso que este Mariflor Blend 2011 es un vino para recordar con el olfato y con la vista…y por ello requiere de unas tapas que no opaquen esta complejidad tan sutil. En esta ocasión preparé unas tapas de “Papas azules” Prepararlas es muy sencillo!
Papas Azules:
Coloca al horno una papa blanca partida en dos, una vez lista, retira el centro de la papa y reserva. Mezcla esta papa retirada con queso crema y un embutido como salame, salamin, chorizo español u otro que tengas. Añade un poco de crema de leche y rellena la papa. Espolvorea encima queso parmesano y llévala a gratinar al horno por unos  minutos. Voila! A disfrutar se ha dicho!


sábado, 18 de julio de 2015

Situaciones extremas: Amarone della Valpolicella

Estas últimas dos semanas estuve en Cali, Colombia; entrenando a un grupo de líderes para la compañía en la que trabajo. Para que puedan comprender mejor el tema, en cada ejercicio que trabajamos los llevé al límite, los estiré tanto como puedes estirar una liga. Y es que muchas veces cuando llevas a situaciones extremas a las personas haces que después, ante cualquier otra situación, estén relajadas y puedan dar lo mejor de sí. Es simple, es como funciona una liga de cabello! Es lo que hacemos (o al menos deberíamos procurar hacer) con nuestros High Potential: Asignarlos a proyectos complejos porque sabemos que la mejor forma de aprender es haciendo; y es justamente de esos proyectos complejos que ellos más crecen.
Lo mismo ocurre con el Amarone della Valpolicella. Un vino Italiano tinto, seco y muy rico en sabores. Un vino que fue llevado al extremo en su proceso para que cuando fuera liberado de la botella entregue lo mejor de sí.
Amarone della Valpolicella es un vino de Verona, ese lugar donde se inspiró la obra “Romeo y Julieta” o donde fue grabada la película “Cartas para Julieta”. Verona, que se encuentra al norte este de Italia, a aproximadamente 1.5 horas en carro de Venecia, se caracteriza por tener vinos excepcionales! El nombre “Valpolicella” proviene del griego “Valle de muchos bodegas”, y es la segunda región más grande que produce Vinos de Denominación de Origen Controlada (DOC). La palabra “Amarone” significa “gran amargo”. Existen tres tipos de cepa en esta región: Corvina, Rondinella y Molinara. El vino Amarone della Valpolicella principalmente es producido con la cepa Corvina y en ocasiones combinado con Rondinella. Los vinos Amarone della Valpolicella son vinos de Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) a partir del año 2009.
La cosecha de las uvas para producir un Amarone della Valpolicella se realiza hacia mediados a finales de octubre. Recuerden que es Italia y por lo tanto la vendimia es hacia finales del año – contrario a las vendimias en países del cono sur como Argentina y Chile, cuyas vendimias son hacia el mes de marzo / abril. Una vez cosechada las uvas, se les deja secar por alrededor de 4 meses. Esto quiere decir que recién hacia el mes de febrero / marzo las uvas son presionadas para iniciar un proceso de fermentación lento (poco más de 45 días). Y finalmente, el vino resultante de la fermentación es dejado reposar en barricas de roble Francés o Esloveno antes de ser embotellado. Dejarlas secar hace que las uvas se contraigan y pierdan peso (entre 30% y 40% dependiendo de la cepa), y por lo tanto se requiere el doble de uvas para producir un Amarone della Valpolicella de lo que se requiere para cualquier otro vino.
Considerando este proceso y la cantidad de uva empleada para producir un Amarone della Valpolicella, es lógico que este vino esté por encima del precio promedio de otros vinos.
De otro lado, es un vino que también está por encima del promedio de alcohol que otros vinos, pues debido a que las uvas se contraen de tamaño y son secadas, los azúcares de la fruta aumentan. Un Amarone della Valpolicella es un vino con un grado de alcohol aproximadamente de 15% o más. Esto también favorece a que el vino tenga una buena capacidad de guarda, pudiendo permanecer unos 10 a 15 años en promedio, y hasta unos 30 a 50 años en el caso de los vinos de calidad más excepcional y que han seguido ciertas técnicas de guarda.
Originalmente un Amarone era un vino dulce. Al ser un vino que es cosechado más tarde de la época de vendimia regular, Amarone era inicialmente un vino dulce con el que incluso se preparaba vino gasificado. A esto se conoce como Recioto della Valpolicella.  Hoy en día algunas bodegas producen un Amarone más accesible (Amarone Clasico, Superior) empleando los restos de las pieles de las uvas empleadas para los Amarone della Valpolicella.
En esta ocasión yo bebí un Amarone della Valpolicella Giuseppe Campagnola 2011. Un vino hecho con las cepas Corvina y Rondinella, las cuales son dejadas secar desde Septiembre hasta Enero. Estas uvas son recolectadas y seleccionadas a mano. Es un vino con un color rubí intenso, un olor muy característico y un sabor muy particular que resalta el dulce de las uvas al final de cada sorbo.
Este vino lo disfruté con unas tapas especiales, pues tenían que estar a la altura del mismo!...preparé unas tapas de ají dulce y unas tapas de cebolla caramelizada. Aquí les propongo las recetas, pues son muy sencillas:
Tapas de ají dulce
Cortar el ají amarillo en tiras, retirando cualquier “vena” que tenga el ají para evitar que pique. Se hecha un chorro de aceite de oliva al sartén, una vez caliente se echa el ají y se deja soasar. Enseguida se echa un poco de pimienta de colores y miel, y se mezcla. Se coloca esta preparación sobre tajadas de pan con un chorro de aceite de oliva y sal, previamente tostadas.
Tapas de cebolla caramelizada
Se corta la cebolla en tiras (julianas, pero no muy delgadas). Se hecha un chorro de aceite de oliva a la sartén y una vez caliente, se echan las cebollas, pimienta y un poco de azúcar (rubia de preferencia). Se agrega pimienta molida negra y finalmente una pizca de sal. Se coloca esta preparación encima de unas tajadas de pan tostado con aceite de oliva y jamón ahumado.
A disfrutar de un buen Amarone della Valpolicella!!!